El corazón de nuestro servicio se encuentra en la herramienta principal que alimenta una vida en vientre de una madre en la dulce espera…el cordón umbilical.
La Guía para los Futuros Padres de la Clínica Mayo, describe al cordón umbilical de la siguiente manera:
“El elemento vital entre la placenta y el feto es el cordón umbilical, que, en el nacimiento, puede llegar a medir hasta más de un metro de largo. El cordón umbilical contiene dos arterias y una vena principal. Los nutrientes y la sangre rica en oxígeno pasan de la placenta al feto por medio de la única vena y luego regresa a la placenta por medio de las dos arterias. A una célula sanguínea le toma aproximadamente 30 segundos en dar la vuelta entera.”
Por ser un elemento valioso en la nutrición y oxigenación, el cordón umbilical es una fuente rica de vida para el bebé durante su tiempo de gestación e incluso después del nacimiento, a lo largo de su vida.
¿Porqué a lo largo de su vida?
El cordón umbilical contiene células madre que tienen la capacidad de regenerar los tejidos del cuerpo (tejido óseo, muscular, neuronal, cardíaco). Esta investigación fue llevada a cabo por la científica francesa Dra. Elaine Gluckman a finales de los años setenta con el objetivo de buscar fuentes ricas de células madre adultas para su uso en trasplantes y tratar enfermedades hemato oncológicas. No fue sino hasta finales de la década de los ochenta que tuvo la oportunidad de realizar el primer trasplante de células madre de sangre de cordón umbilical a un niño (Mathew) quien fue diagnosticado con Anemia de Fanconi. El trasplante fue posible gracias a la donante que, en este caso, fue su hermana recién nacida de quién se recolectó la sangre al momento del nacimiento. Antes de realizar el trasplante, se realizó un examen de histocompatibilidad con la sangre de ambos hermanos para determinar la posibilidad del uso de las células madre en el tratamiento. El resultado fue positivo y se dio la oportunidad de hacer el trasplante y al día de hoy, casi 33 años después, Mathew es testimonio de la mejora que tuvo en la calidad de vida y sobre todo que salió delante de dicha enfermedad.
El cordón umbilical es una fuente rica de células madre y almacenarlas ha permitido a las familias al rededor del mundo, tener una esperanza de vida al presentarse una enfermedad crónica y no crónica. Tener las células madre a la mano permite a las familias hacer uso de las mismas de forma inmediata.